<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-30417060</id><updated>2011-11-27T16:37:31.000-08:00</updated><title type='text'>2 kilómetros</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://doskilometros.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30417060/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://doskilometros.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Mhyst</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08818322774431893943</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://blogs.20minutos.es/retiario/imagen/glider.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>7</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30417060.post-5433982881175429167</id><published>2008-12-02T18:21:00.001-08:00</published><updated>2008-12-03T18:42:34.518-08:00</updated><title type='text'>Reconocimiento en la alcaldía</title><content type='html'>&lt;p&gt;La alcald&amp;#237;a de Cantobravo era una habitaci&amp;#243;n espaciosa. Al fondo se ve&amp;#237;a el escritorio del alcalde. Una mesa sobria de roble macizo. La rodeaban tres sillas, una grande detr&amp;#225;s ( la c&amp;#225;tedra del alcalde) y dos m&amp;#225;s peque&amp;#241;as delante. A la derecha se expon&amp;#237;an tres banderas: la nacional, la regional y la del municipio.&amp;#160; Tambi&amp;#233;n a la derecha, delante de las banderas, ocupando gran parte de la pared, un mueble con estantes lleno de libros, algunos de los cuales eran claramente informaci&amp;#243;n clasificada del ayuntamiento. Adem&amp;#225;s luc&amp;#237;a algunos trofeos de diversos acontecimientos. Frente por frente se hallaba el balc&amp;#243;n. Serv&amp;#237;a para el doble prop&amp;#243;sito de dar luz a la estancia y como una especie de p&amp;#250;lpito popular, desde&amp;#160; el cual se daba la bienvenida a las fiestas. En la zona m&amp;#225;s cercana a la puerta, a la izquierda, una mesa redonda de juntas muy nueva, aparec&amp;#237;a rodeada de sillas de aspecto confortable. Todo estaba colocado de forma que a&amp;#250;n quedaba un amplio espacio en el centro de la habitaci&amp;#243;n, suavizado por la presencia de una hermosa alfombra persa. El &amp;#250;nico cuadro de toda la habitaci&amp;#243;n era un retrato del rey Don Juan Carlos y la reina Sof&amp;#237;a.&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;Don Gabriel pensaba en el pobre Narciso, que hab&amp;#237;a pasado toda la noche en vela trabajando para poner en claro las cuentas del ayuntamiento, mientras revisaba &amp;#233;l mismo los presupuestos y los apuntes contables del &amp;#250;ltimo a&amp;#241;o. Hab&amp;#237;a decidido pasar del ordenador y reunir toda la informaci&amp;#243;n en papel. Quiz&amp;#225;s le costase d&amp;#237;as o incluso semanas, pero llegar&amp;#237;a al fondo del asunto. Ten&amp;#237;a cincuenta y cuatro a&amp;#241;os y un aspecto robusto a pesar de su delgadez. Usaba gafas de vista cansada s&amp;#243;lo para leer. Su rostro permanec&amp;#237;a serio casi siempre. Sab&amp;#237;a mantenerse sereno en todo momento y sus maneras eran suaves con sus vecinos. Cultivaba tambi&amp;#233;n una estrecha relaci&amp;#243;n con sus funcionarios, constantemente en t&amp;#233;rminos cordiales. A pesar de la cercan&amp;#237;a y simpat&amp;#237;a que vert&amp;#237;a en sus trabajadores, &amp;#233;stos jam&amp;#225;s dudaban ni por un instante en acatar sus &amp;#243;rdenes, comedidas y escasas. Le eran leales en todo momento. No necesitaba dar grandes discursos, pero cuando lo hac&amp;#237;a dejaba a todos satisfechos. Todo ello, junto con su sensata gesti&amp;#243;n, le hab&amp;#237;a permitido seguir en el puesto por cuatro legislaturas consecutivas. Era un hombre de mediana estatura que no se dejaba crecer jam&amp;#225;s la barba o el bigote. Cuando se observaba que llevaba varios d&amp;#237;as sin afeitarse, era se&amp;#241;al de que algo iba mal. Como ahora, que luc&amp;#237;a una barba de cuatro d&amp;#237;as, indicativo de los problemas que hab&amp;#237;a suscitado el sistema inform&amp;#225;tico del ayuntamiento.&amp;#160; &lt;/p&gt;  &lt;p&gt;Narciso llevaba preparando la informatizaci&amp;#243;n del ayuntamiento lo que iba de a&amp;#241;o. Por fin en verano se produc&amp;#237;a la ansiada implantaci&amp;#243;n. Hab&amp;#237;a contratado a una empresa de Madrid para el desarrollo del sistema. La instalaci&amp;#243;n se hab&amp;#237;a completado en el mes de agosto, cuando menos trabajo ten&amp;#237;an. Desde el verano, Narciso hab&amp;#237;a supervisado la introducci&amp;#243;n de datos con varios operadores a su cargo, lo que le llev&amp;#243; hasta mediados de oto&amp;#241;o.&amp;#160; Y apenas transcurridos unos pocos d&amp;#237;as desde que todo el ayuntamiento funcionaba con ordenadores, empezaron los problemas. A &amp;#233;l, a Don Gabriel, le hab&amp;#237;a tocado discutir acaloradamente con Narciso. No le gustaba atosigar a los trabajadores, pero no pod&amp;#237;a consentir el caos que se hab&amp;#237;a apoderado del consistorio. &amp;#201;l apreciaba a Narciso y le dol&amp;#237;a tener que hacer el papel de malo. En lo m&amp;#225;s hondo de su coraz&amp;#243;n sab&amp;#237;a que Narciso no era responsable de los problemas. Siempre hab&amp;#237;a confiado en &amp;#233;l ciegamente y nunca le hab&amp;#237;a decepcionado. &amp;#191;Por qu&amp;#233; hab&amp;#237;a tenido que pasar justo ahora? Con diciembre a la vuelta de la esquina. Ten&amp;#237;an que realizar el cierre del ejercicio contable. A&amp;#250;n cuando muy pocos ayuntamientos lograban cerrar el a&amp;#241;o antes del verano siguiente, a Don Gabriel le gustaba que todo fuera al d&amp;#237;a. Esta ser&amp;#237;a la primera vez que no iba a conseguirlo. Adem&amp;#225;s, el problema inform&amp;#225;tico no ten&amp;#237;a visos de arreglarse y, a primeros de a&amp;#241;o deb&amp;#237;a gestionar las subvenciones. Si no lograba salir como fuera de aquel embrollo, probablemente no volver&amp;#237;an a votarle en las pr&amp;#243;ximas elecciones, aunque eso era lo que menos le importaba.&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;El municipio aquejaba otros problemas, si cabe, m&amp;#225;s graves. Algunos derrumbamientos en las terrazas inferiores hab&amp;#237;an dejado sin hogar a una veintena de familias que hab&amp;#237;an tenido que ser reubicadas temporalmente. No ten&amp;#237;a la menor idea de c&amp;#243;mo se las arreglar&amp;#237;a para que esas terrazas volvieran a ser un lugar seguro. Las arcas municipales estaban exhaustas. Cu&amp;#225;ndo tom&amp;#243; posesi&amp;#243;n del cargo, hac&amp;#237;a ya tantos a&amp;#241;os, hered&amp;#243; una enorme deuda. Cantobravo estaba arruinado. Depend&amp;#237;a casi exclusivamente de pr&amp;#233;stamos bancarios, ya que ni siquiera pod&amp;#237;a pagar las n&amp;#243;minas de ese mes. Sin dejarse amilanar, inici&amp;#243; una pol&amp;#237;tica de austeridad absoluta. Al principio tropez&amp;#243; con la reticencia de los vecinos, pero tras varios plenos en los que Don Gabriel puso claramente las cartas sobre la mesa, pronto hizo ver a todos la necesidad de las medidas que hab&amp;#237;a emprendido. Exigi&amp;#243; que &amp;#233;l y sus concejales trabajasen gratis. En lugar de liberarse, sigui&amp;#243; ocupando su puesto de siempre como profesor y director de la escuela. Sus gestiones dieron resultado y, poco a poco, fue disminuyendo la deuda del pueblo. A mitad de su segunda legislatura pudo dejar la escuela y dedicarse exclusivamente a su cargo. En la actualidad, esa deuda casi hab&amp;#237;a desaparecido. Pese a la austeridad que hab&amp;#237;a tomado como marco de trabajo, hab&amp;#237;a conseguido mejorar en mucho la estampa de Cantobravo: asfaltado de todas las calles, creaci&amp;#243;n del alcantarillado, renovaci&amp;#243;n de la red el&amp;#233;ctrica p&amp;#250;blica, alumbrado, construcci&amp;#243;n de un centro social y un centro de salud, designaci&amp;#243;n de un pol&amp;#237;gono industrial, y varias cosas m&amp;#225;s de menor importancia. Cantobravo gozaba de m&amp;#225;s prosperidad que nunca. El pol&amp;#237;gono no era muy extenso, pero daba trabajo a los j&amp;#243;venes que quisieran quedarse en el pueblo. Ya no hab&amp;#237;a necesidad de irse fuera. Hab&amp;#237;a conseguido todo eso haciendo malabares y todav&amp;#237;a no hab&amp;#237;a logrado condenar del todo la deuda. Hab&amp;#237;a hecho uso extensivo de las subvenciones del fondo europeo, que pronto se acabar&amp;#237;an. Espa&amp;#241;a pasar&amp;#237;a de recibir dinero a concederlo. Los impuestos alcanzaban para pagar los gastos habituales. Si quedaba algo, lo apartaba para reducir la deuda. No ten&amp;#237;a coraz&amp;#243;n para subirlos. No ahora que la crisis tan s&amp;#243;lo empezaba a afilarse las zarpas en las econom&amp;#237;as familiares, ya de por s&amp;#237; debilitadas desde la entrada en vigor del euro.&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;Llamaron a la puerta con suavidad. Por la manera de llamar, supo enseguida quien era. Dej&amp;#243; de darle vueltas a la cabeza y fue a abrir.&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;-&amp;#161;Pasa Anibal, pasa!&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;-Buenos d&amp;#237;as Gabriel. &amp;#191;C&amp;#243;mo se encuentra hoy?&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;-Atareado, como siempre, pero por lo dem&amp;#225;s bien. &amp;#191;qu&amp;#233; te trae por aqu&amp;#237;?&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;- He venido por nuestra cita mensual. Ya que usted no se acerca por el centro de salud, he decidido venir yo.&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;-D&amp;#233;jate de monsergas, y tut&amp;#233;ame como haces siempre, aunque vengas &amp;quot;de servicio&amp;quot;.&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;Anibal sonri&amp;#243; abiertamente y sin mediar palabra abri&amp;#243; su malet&amp;#237;n. Como m&amp;#233;dico del pueblo, era de los pocos que pod&amp;#237;an tutearse con el alcalde, aunque a veces le gustaba jugar con las formalidades, sobretodo cuando se dirig&amp;#237;a a &amp;#233;l como paciente. Cogi&amp;#243; el fonendoscopio y, con el en la mano, le hizo un gesto para que se quitara la camisa. Don Gabriel vest&amp;#237;a un traje gris marengo de buen tejido, un tanto ajado. Hab&amp;#237;a sufrido un par de anginas de pecho, lo que le hab&amp;#237;a valido que le colocaran dos estent coronarios. Todos en el pueblo conoc&amp;#237;an su precario estado de salud. Se quit&amp;#243; la chaqueta dej&amp;#225;ndola cuidadosamente doblada sobre la silla, y una vez hubo terminado, se abri&amp;#243; la camisa. Despu&amp;#233;s despej&amp;#243; parte de la mesa de los papeles que ten&amp;#237;a desperdigados sobre ella y se sent&amp;#243; en el hueco. El m&amp;#233;dico lo auscult&amp;#243; tom&amp;#225;ndose su tiempo. Luego le tom&amp;#243; la tensi&amp;#243;n y, por &amp;#250;ltimo, le pinch&amp;#243; en el dedo &amp;#237;ndice con una lanceta para conocer su glucemia. Extrajo un peque&amp;#241;o cuaderno con las pastas de piel negra del bolsillo de la camisa junto con un bol&amp;#237;grafo. Hizo varias anotaciones r&amp;#225;pidas y volvi&amp;#243; a guardarlo. Al final levant&amp;#243; la vista mirando a Don Gabriel con cara de pocos amigos.&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;-Debes tomarte el trabajo con m&amp;#225;s tranquilidad, o de lo contrario tendr&amp;#233; que pedirte que dejes tu cargo.&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;El alcalde sostuvo su mirada sin alterarse lo m&amp;#225;s m&amp;#237;nimo. Hab&amp;#237;a estado esperando m&amp;#225;s o menos eso. &lt;/p&gt;  &lt;p&gt;-Lo har&amp;#237;a si pudiera-. aleg&amp;#243;- Tienes idea del l&amp;#237;o en que estamos metidos. Este pueblo me necesita ahora m&amp;#225;s que nunca.&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;-Si no hacer lo que te digo... morir&amp;#225;s. O, peor, puedes quedar in&amp;#250;til para el resto de tu vida. &amp;#191;Te has mirado? Tienes un aspecto terrible.&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;Gabriel lamentaba no haber encontrado tiempo para afeitarse, aunque sab&amp;#237;a que no era s&amp;#243;lo eso. Se sent&amp;#237;a m&amp;#225;s cansado que nunca. Comprendi&amp;#243; que no pod&amp;#237;a seguir as&amp;#237; por mucho tiempo m&amp;#225;s. Lo malo es que en esos momentos su supervisi&amp;#243;n era absolutamente necesaria. No pod&amp;#237;a relajarse, aunque al parecer no ten&amp;#237;a alternativa. No le quedaba m&amp;#225;s remedio que someterse. Levant&amp;#243; el pu&amp;#241;o conteniendo la respiraci&amp;#243;n, en un gesto de impotencia durante unos instantes. Finalmente apoy&amp;#243; la mano sobre la mesa, relajada. Suspir&amp;#243;.&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;-Est&amp;#225; bien-, empez&amp;#243;. -Estudiar&amp;#233; el asunto en cuanto pueda.&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;- Eso es inaceptable. Como m&amp;#233;dico tuyo, exijo...&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;-No sigas, te lo ruego-, cort&amp;#243; Don Gabriel. Mantuvo silencio apartando la mirada.- Ahora que est&amp;#225;s aqu&amp;#237; quisiera pedirte un favor. Narciso ha sufrido un desmayo &amp;#233;sta ma&amp;#241;ana temprano. &amp;#201;l insiste en que est&amp;#225; bien, pero quiero asegurarme. &amp;#191;Le ver&amp;#225;s por mi?- Al decir esto &amp;#250;ltimo cambi&amp;#243; su tono de voz. Sus ojos volvieron a mirar al m&amp;#233;dico con tristeza.&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;-No creas que te saldr&amp;#225;s con la tuya. Me asegurar&amp;#233; de que sigas mis consejos. Me tendr&amp;#225;s encima todo el tiempo. Ya sabes lo pesado que puedo llegar a ponerme.&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;-Por favor... Insisti&amp;#243; Don Gabriel.&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;-Como quieras, ver&amp;#233; a Narciso. &amp;#191;Dices que se ha desmayado? &amp;#191;C&amp;#243;mo ha sido la cosa?&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;-Es largo de contar. Quiz&amp;#225;s te lo cuente luego, mientras tomamos un caf&amp;#233;. &amp;#191;Estar&amp;#225;s libre a eso de las doce?&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;-S&amp;#237;, creo que s&amp;#237;. Nos vemos, entonces, en el bar de la esquina a esa hora.&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;-Gracias Anibal.&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;Anibal sali&amp;#243; de la alcald&amp;#237;a dejando a Don Gabriel a solas con sus pensamientos. Permaneci&amp;#243; unos instantes en pi&amp;#233; mientras sus neuronas trabajaban sin pausa para encontrar una soluci&amp;#243;n. Al cabo de un momento volvi&amp;#243; a sus cuentas que se hallaban esparcidas por la mesa. Las recogi&amp;#243; y se entretuvo en colocarlas como estaban antes de la interrupci&amp;#243;n de su m&amp;#233;dico. Se dej&amp;#243; caer pesadamente en su silla, derrotado. &lt;/p&gt;  &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30417060-5433982881175429167?l=doskilometros.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://doskilometros.blogspot.com/feeds/5433982881175429167/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=30417060&amp;postID=5433982881175429167' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30417060/posts/default/5433982881175429167'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30417060/posts/default/5433982881175429167'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://doskilometros.blogspot.com/2008/12/reconocimiento-en-la-alcalda.html' title='Reconocimiento en la alcaldía'/><author><name>Mhyst</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08818322774431893943</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://blogs.20minutos.es/retiario/imagen/glider.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30417060.post-8224819573384668623</id><published>2008-10-30T20:20:00.001-07:00</published><updated>2008-10-31T08:26:22.664-07:00</updated><title type='text'>Confesiones</title><content type='html'>&lt;p&gt;Una mujer atraviesa la plaza del ayuntamiento en direcci&amp;#243;n a la iglesia. Debe de andar en los cincuenta y muchos. Viste de negro riguroso con teja y mantilla bastante ladeada, sobre un mo&amp;#241;o prominente. Las medias, gruesas con brocados de motivos florales, desentonan con su luto. Pero lo que m&amp;#225;s llama la atenci&amp;#243;n, por disparatado, es un peque&amp;#241;o bolso rojo de Puka que lleva colgado del hombro derecho. Al llegar a las escaleras de la iglesia da un gran traspi&amp;#233; que casi la desploma, pero recupera la verticalidad casi de inmediato. Rebusca en su bolso con la mano izquierda nerviosamente mientras con la derecha trata in&amp;#250;tilmente de enderezarse la teja. Extrae unas gafas de &lt;em&gt;culo de baso&lt;/em&gt; montadas al aire, con las patillas rojas y, tras coloc&amp;#225;rselas graciosamente sobre la ancha nariz delante de unos ojos de topo, se mira bien el vestido y se estira los bajos. Una vez comprobada la correcci&amp;#243;n de su curiosa indumentaria, prosigue su ascensi&amp;#243;n hasta el p&amp;#243;rtico de la Iglesia de la Inmaculada.&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;Un rayo de luz penetra en el templo durante s&amp;#243;lo un par de segundos. La puerta se cierra casi autom&amp;#225;ticamente con estr&amp;#233;pito. Los pasos de la mujer resuenan estruendosamente en el piso de terrazo. Se dirige sin pensarlo hacia la pila de agua bendita. Introduce una mano sin anillos en el agua tibia y se persigna. Sin m&amp;#225;s p&amp;#233;rdida de tiempo, atraviesa la nave central por detr&amp;#225;s de los bancos. Se interrumpe en el pasillo central realizando la genuflexi&amp;#243;n de rigor, para proseguir hasta el otro extremo de la iglesia donde un confesionario la espera, acogedor. Con su vista ya acostumbrada a las condiciones de escasa luz del interior de la iglesia, echa una ojeada a los bancos. No hay nadie. En ese momento comienzan a sonar las campanas que llaman a los fieles para la misa de las 9. El sacrist&amp;#225;n o alg&amp;#250;n monaguillo debe de estar arriba, toc&amp;#225;ndolas. No le queda mucho tiempo. Se apresura a entrar en el confesionario.&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;-Ave Mar&amp;#237;a Pur&amp;#237;sima.&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;-Sin pecado concebida. Hija m&amp;#237;a, de qu&amp;#233; te acusas.&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;-Acusarme, lo que se dice acusarme... de nada, Padre.&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;-En un d&amp;#237;a da poco tiempo a pecar, hija m&amp;#237;a. Pero entonces, &amp;#191;a qu&amp;#233; has venido? &lt;/p&gt;  &lt;p&gt;-Pues, &amp;#191;a qu&amp;#233; he de venir? Qu&amp;#233; cosas tiene ust&amp;#233;, Don Alfonso. A contarle lo &amp;#250;ltimo que ha pasado en el pueblo.&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;-&amp;#191;Otra vez? &amp;#161;Pero hija! &amp;#161;que acaparas el confesionario!&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;-&amp;#161;S&amp;#237;! &amp;#191;Ha mirado usted por la ventanilla? &amp;#161;Mire, que hay cola!&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;-&amp;#161;Raimunda! No me salgas con esa vena tuya sarc&amp;#225;stica. Bueno venga, &amp;#191;qu&amp;#233; ha pasado esta vez?&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;-Pues nada, que han llamado a Don Anibal muy temprano desde el ayuntamiento y...&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;-&amp;#191;Le ha dao el infarto a Don Gabriel?&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;-&amp;#161;No hombre, no! Esta vez ha venido por Narciso. &lt;/p&gt;  &lt;p&gt;-Ah, menos mal. Ya tem&amp;#237;a lo peor... &amp;#161;Narciso! &amp;#191;Y qu&amp;#233; le ha pasado?&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;-No se sabe bien. Me han dicho que se ha ca&amp;#237;do redondo en la alcald&amp;#237;a.&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;-&amp;#191;Y cuando habr&amp;#225; sido eso?&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;-Esta ma&amp;#241;ana muy temprano. Dicen que Narciso ha pasado la noche en el ayuntamiento haciendo cuentas y que esta ma&amp;#241;ana a las seis ha sacado de la cama a la alcaldesa.&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;-&amp;#191;A la alcaldesa? &amp;#191;Para qu&amp;#233; habr&amp;#237;a de querer hablar con ella?&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;-Quer&amp;#237;a hablar con el alcalde, pero parece ser que ya hab&amp;#237;a salido para el ayuntamiento mucho antes.&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;-&amp;#191;Don Gabriel? Mi&amp;#225; que es raro... si ese no levanta cabeza antes de las diez. Y suerte tenemos de verlo en el consistorio a las doce.&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;-Y que lo diga ust&amp;#233;, Don Alfonso.&amp;#160; Pues me ha dicho un pajarito que ten&amp;#237;a reuni&amp;#243;n con Sisebuto bien tempranico. Por lo visto, este quer&amp;#237;a irse a podar despu&amp;#233;s, y por eso hab&amp;#237;an quedado tan temprano.&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;-Pero, &amp;#191;qu&amp;#233; tiene eso que ver con Narciso y con lo que le ha pasado?&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;-Eso no lo s&amp;#233;, se&amp;#241;or cura.&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;-Siempre me dejas a medias, Raimunda. Bueno, anda, m&amp;#225;rchate ya. &lt;em&gt;Ego te absolvo a peccatis tuis. In nomine Patris, et Filii et Spiritu Santi&lt;/em&gt;. &lt;/p&gt;  &lt;p&gt;-Am&amp;#233;n.&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;Raimunda abandona la iglesia tan r&amp;#225;pidamente como hab&amp;#237;a entrado. El cura sale del confesionario y contempla pensativo lo desierto de su iglesia. Duda unos instantes. Con la estola en la mano, corre hacia la sacrist&amp;#237;a. Ya en ella, coge el hisopo, su biblia y los introduce apresuradamente en un malet&amp;#237;n abierto sobre la mesa. Tambi&amp;#233;n la estola. Cierra el malet&amp;#237;n y se dispone a salir por la puerta de atr&amp;#225;s de la iglesia esperando no ser descubierto. A punto estaba de conseguirlo cuando, una voz conocida, lo llama desde atr&amp;#225;s. Es el sacrist&amp;#225;n.&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;-&amp;#191;Ad&amp;#243;nde va ust&amp;#233;? &amp;#161;Si va a empezar la misa en cinco minutos!&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;-Despide a todo el mundo. Tengo una urgencia. Una extremaunci&amp;#243;n.&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;-Pero, &amp;#161;se&amp;#241;or cura, es la tercera vez en esta semana que ... !&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;Con un portazo, el cura cierra la puerta trasera que comunica la sacrist&amp;#237;a con la calle, echando la llave despu&amp;#233;s. Entonces, sin m&amp;#225;s miramientos, sus pasos se encaminan al ayuntamiento y en pocos segundos se pierde de vista. La mujer del bolso rojo lo mira desde lejos, oculta, con una sonrisa en el rostro.&lt;/p&gt;  &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30417060-8224819573384668623?l=doskilometros.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://doskilometros.blogspot.com/feeds/8224819573384668623/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=30417060&amp;postID=8224819573384668623' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30417060/posts/default/8224819573384668623'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30417060/posts/default/8224819573384668623'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://doskilometros.blogspot.com/2008/10/confesiones.html' title='Confesiones'/><author><name>Mhyst</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08818322774431893943</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://blogs.20minutos.es/retiario/imagen/glider.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30417060.post-7780895471683197960</id><published>2007-09-05T16:04:00.000-07:00</published><updated>2008-11-27T09:15:29.322-08:00</updated><title type='text'>La carretera vieja</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;   &lt;br /&gt;    &lt;p&gt;La ma&amp;#241;ana se hab&amp;#237;a despertado brumosa, oscura y h&amp;#250;meda. Desde la sinuosa carretera vieja de Cantobravo, Anibal, contemplaba somnoliento la ladera de la monta&amp;#241;a abigarrada y escarpada a su derecha. De cuando en cuando se asomaba a su izquierda el abismo del valle, s&amp;#243;lo adivinado porque luc&amp;#237;a cubierto por una espesa niebla que, con matices rosados y azules, parec&amp;#237;a hecha de algod&amp;#243;n amontonado. No muy atr&amp;#225;s quedaba la presa del pantano de Piedra Blanca y delante, a&amp;#250;n lejos, se columbraba a veces el enhiesto pico de Pe&amp;#241;aescasa. Cuando se acercaba a un recodo pr&amp;#243;ximo al r&amp;#237;o Hondo, el pico se mostraba impenetrable. Con una ca&amp;#237;da sobre el r&amp;#237;o de m&amp;#225;s de 100 metros, su fortaleza sobre un empinado saliente; m&amp;#225;s parece un &amp;#225;guila en su nido que un castillo. Unos 20 o 30 metros m&amp;#225;s abajo, oculto su arranque izquierdo por la que fuera fortaleza morisca primero y cristiana despu&amp;#233;s, la magn&amp;#237;fica obra de ingenier&amp;#237;a del siglo XX que constituye por s&amp;#237; sola el puente nuevo. Este puente une los dos extremos de la falla por la que transcurre sin pena ni gloria el ya mencionado r&amp;#237;o Hondo y es la entrada moderna de Cantobravo. Pero hasta que lleg&amp;#243; a nosotros la magia de los puentes colgantes, la &amp;#250;nica v&amp;#237;a de acceso del pueblo se reduc&amp;#237;a a un peque&amp;#241;o puente romano hoy sustituido por la presa ya citada y ubicado a una cota mucho m&amp;#225;s baja. Este puente entonces, al igual que la presa hoy, comunicaba con esa recia carretera que remonta la ladera serpenteando entre colinas pedregosas y asom&amp;#225;ndose a altos precipicios, con la que Anibal tanto disfrutaba en su BMW todoterreno casi todas las ma&amp;#241;anas.&lt;/p&gt;    &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;  &lt;br /&gt;  &lt;div align="justify"&gt;   &lt;br /&gt;Anibal prefer&amp;#237;a la vieja carretera porque sus cerradas curvas y pronunciadas pendientes le manten&amp;#237;an despierto y activo. Hab&amp;#237;a franqueado la primera curva que rodeaba el pico de la atalaya y ascend&amp;#237;a ahora hasta el mismo borde de la falla. El trayecto transcurr&amp;#237;a encajonado entre la colina de su derecha y el pico a su izquierda. Pronto a su izquierda dej&amp;#243; de ver la falda del pico, poco despu&amp;#233;s torci&amp;#243; a la izquierda manteniendo su curso paralelo al borde de la falla. Pod&amp;#237;a observar de nuevo el castillo con el puente al fondo. No obstante, no pod&amp;#237;a distraerse demasiado con el paisaje. Le aguardaban dos kil&amp;#243;metros de traves&amp;#237;a sobre el borde irregular de la falla en una secci&amp;#243;n extraordinariamente estrecha del camino. A la izquierda dej&amp;#243; de contemplar el fondo del valle para ver tan solo la pared rocosa de una colina. Los turistas sol&amp;#237;an subir a esa colina para hacer fotos. Su cima era suave, no como en los dem&amp;#225;s picos. M&amp;#225;s arriba, el pico de la atalaya sobresal&amp;#237;a por detr&amp;#225;s de la colina, mostrando los desgastados restos de una antigua torre de vigilancia, o acaso hubiera sido almenara. Quiz&amp;#225;s las dos cosas. Anibal esper&amp;#243; pacientemente controlando la velocidad a poco m&amp;#225;s de 40 km. por hora. No le gustaba la idea de deslizarse fuera del camino y acabar cayendo unos 70 metros al r&amp;#237;o. Al fin, la pared a su izquierda se abri&amp;#243; para dejarle ver que la carretera abandonaba la cercan&amp;#237;a del precipicio y se internaba de nuevo entre las monta&amp;#241;as. Se concentraba ahora en rodear el macizo principal de la monta&amp;#241;a. Las curvas eran aqu&amp;#237; apenas perceptibles al principio: izquierda, derecha, derecha, izquierda, etc. El camino sub&amp;#237;a a veces para bajar otras tantas. Generalmente se manten&amp;#237;a a la misma altura. Sin darse cuenta, el valle reapareci&amp;#243; a sus pies. El sol cada vez m&amp;#225;s alto provocaba un curioso efecto arco iris sobre las crestas de las nubes all&amp;#237; abajo. Llevaba casi una hora de viaje. No pod&amp;#237;a estar muy lejos del castillo. Pero con la pared del macizo constantemente a su derecha no pod&amp;#237;a saberlo. A los pocos minutos la carretera torci&amp;#243; bruscamente a la derecha y ascendi&amp;#243; no menos bruscamente, con una pendiente continuada del 40%. Le asalt&amp;#243; la familiar sensaci&amp;#243;n de ahogo acompa&amp;#241;ada de mareos y pitidos en los o&amp;#237;dos. Disminuy&amp;#243; la velocidad para dejar que su cuerpo se habituara poco a poco al cambio de presi&amp;#243;n. Las molestias desaparecieron, como siempre, en segundos. Entonces, la pared del macizo dej&amp;#243; paso a un bosque de hayas. La carretera se internaba en el bosque que pronto rode&amp;#243; al coche por ambos lados. A veces pod&amp;#237;a sentir el abismo no muy lejos a izquierda y derecha. El sonido del agua al correr en peque&amp;#241;os arroyos o cascadas se percib&amp;#237;a aqu&amp;#237; y all&amp;#225;. El macizo quedaba atr&amp;#225;s iluminado por el sol aun m&amp;#225;s alto. Tras no menos de 10 minutos de bosque siguiendo por una carretera m&amp;#225;s recta que antes pero con alg&amp;#250;n que otro recodo, apareci&amp;#243; a la derecha majestuoso, sobre casi 20 metros de roca, el castillo.    &lt;br /&gt;    &lt;p&gt;&lt;/p&gt;    &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;  &lt;br /&gt;  &lt;div align="justify"&gt;La torre del homenaje contemplaba, impasible, el paisaje desde la parte m&amp;#225;s alta del pico. Unida a ella mediante alto puente levadizo, una bien conservada torre albarrana situada en un saliente rocoso sobre el r&amp;#237;o Hondo, debi&amp;#243; de ser el &amp;#250;ltimo reducto de los condes de Cantobrabo y un puesto de vigilancia privilegiado sobre la falla. De sus murallas apenas quedaba la cortina principal, anclada firmemente en las irregularidades de la roca, su barbacana y parte de un recinto exterior destinado al alojamiento de caballer&amp;#237;as y tropa, hoy convertido en cementerio municipal de Cantobravo. Un foso seco excavado de unos ocho metros de profundidad ocupaba la parte delantera del conjunto. Delante de la puerta principal, un puente de mamposter&amp;#237;a y sillares de piedra permit&amp;#237;a franquear el foso por el mismo hueco de un puente levadizo del que a&amp;#250;n quedaban algunos vestigios visibles.&lt;/div&gt;  &lt;br /&gt;  &lt;div align="justify"&gt;   &lt;br /&gt;    &lt;p&gt;El camino pasaba por delante de las puertas del castillo para seguir descendiendo. Medio kil&amp;#243;metro m&amp;#225;s adelante llegaba al cruce con la nueva carretera que conectaba el puente nuevo con el pueblo. Gir&amp;#243; a la izquierda, alej&amp;#225;ndose del puente que quedaba a no m&amp;#225;s de 100 metros de su posici&amp;#243;n. Lentamente empez&amp;#243; a distinguir los tejados de las casas. En un momento todo el pueblo estuvo a la vista. Cantobravo era un pueblo peque&amp;#241;o cuyas casas se repart&amp;#237;an desordenadamente a lo largo y ancho de las terrazas naturales que conformaban la ladera noroeste de la monta&amp;#241;a. La iglesia parroquial estaba en una de las terrazas m&amp;#225;s altas. Con sus dos naves y su torre al oeste, era un claro ejemplo del rom&amp;#225;nico del siglo XIII. La torre estaba coronada con un cuerpo extra de campanas, un reloj de cuatro caras y un chapitel cuadrado recuerdo de siglos posteriores.&lt;/p&gt;    &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;  &lt;br /&gt;  &lt;div align="justify"&gt;Anibal torci&amp;#243; a la derecha en la plaza de la iglesia y descendi&amp;#243; con cuidado por la empinada calle Mayor que comunicaba con una terraza inferior. Sin duda era la terraza con mayor superficie, aunque casi toda ella estaba dedicada al Ayuntamiento y dem&amp;#225;s edificios oficiales. Lleg&amp;#243; a la plaza del Ayuntamiento, la rode&amp;#243; y aparc&amp;#243; su todoterreno en la zona oeste de aparcamientos. La esquina noroeste de la terraza daba directamente al valle ofreciendo una de las mejores panor&amp;#225;micas del mismo. Una reja separaba a los viandantes del precipicio. Justo delante de la reja, Anibal acababa de apearse de su BMW. Era un hombre alto, robusto y moreno. De unos 32 a&amp;#241;os. Su cara reflejaba los efectos de una noche sin dormir, pero sus gestos eran joviales y alegres por lo general. Su camisa abierta dejaba entrever un singular tatuaje: un peque&amp;#241;o sol sobre una cruz de Santiago. Cerr&amp;#243; el coche a distancia y se dirigi&amp;#243; a la cercana puerta del Ayuntamiento. Daban las 8 en el reloj de la iglesia cuando El m&amp;#233;dico penetr&amp;#243; en el sombr&amp;#237;o zagu&amp;#225;n del consistorio. Un polic&amp;#237;a de uniforme le salud&amp;#243; familiarmente y le indic&amp;#243; que subiera.&lt;/div&gt;  &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30417060-7780895471683197960?l=doskilometros.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://doskilometros.blogspot.com/feeds/7780895471683197960/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=30417060&amp;postID=7780895471683197960' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30417060/posts/default/7780895471683197960'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30417060/posts/default/7780895471683197960'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://doskilometros.blogspot.com/2007/09/la-carretera-vieja-la-maana-se-haba.html' title='La carretera vieja'/><author><name>Mhyst</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08818322774431893943</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://blogs.20minutos.es/retiario/imagen/glider.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30417060.post-115203622701475424</id><published>2006-07-04T11:03:00.000-07:00</published><updated>2007-09-06T08:11:51.142-07:00</updated><title type='text'>Misterio en el ayuntamiento de Cantobravo</title><content type='html'>&lt;div&gt;&lt;br /&gt;    &lt;div&gt;&lt;br /&gt;        &lt;p&gt;&lt;span style="font-size:10pt; font-family:Arial;"&gt;&lt;span style="font-size:10pt; font-family:Arial;"&gt;Narciso subió las escaleras, nervioso. Llegó al descansillo y torció a la izquierda. Era un hombre de escasa estatura y complexión fuerte. Lucía un bigote generoso que completaba su apariencia con unas gafas pequeñas y unas formas redondeadas. Rondaba los cuarenta y tantos años. Se había convertido en funcionario poco después de acabar la carrera, siendo bastante apreciado por los jefes que había tenido debido a su desenvoltura con los ordenadores. Era más un usuario avanzado que un experto. Pero había estudiado libros de informática con denodado empeño, lo que combinado con las largas horas de práctica que acumulaba, le convertía en un conocedor competente de las destrezas ofimáticas. Tras recorrer el último tramo y franquear la puerta, se encontró en la antesala de la alcaldía. Allí lo recibió Eugenia, la secretaria de don Gabriel.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;    &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;    &lt;div&gt;&lt;span style="font-size:10pt; font-family:Arial;"&gt;&lt;span style="font-size:10pt; font-family:Arial;"&gt;-Tengo que hablar con el alcalde inmediatamente-. Acometió Narciso antes que Eugenia lograra articular palabra.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;    &lt;div&gt;&lt;span style="font-size:10pt; font-family:Arial;"&gt;&lt;span style="font-size:10pt; font-family:Arial;"&gt;-Me temo, Narciso, que no va a ser posible. Está reunido y creo que aún tardará un buen rato antes de...&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;    &lt;div&gt;&lt;span style="font-size:10pt; font-family:Arial;"&gt;&lt;span style="font-size:10pt; font-family:Arial;"&gt;-No lo entiendes, Eugenia. Es urgentísimo que le hable-. Cortó Narciso, que sin aminorar el paso parecía dispuesto a pasar por encima de ella si se interponía en su camino.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;    &lt;div&gt;&lt;span style="font-size:10pt; font-family:Arial;"&gt;&lt;span style="font-size:10pt; font-family:Arial;"&gt;-¡Alto! ¿Dónde crees que vas?- Esclamó la mujer, viendo cómo él se dirigía sin más a la puerta de la alcaldía. Se levantó rauda y se interpuso entre el hombre y la puerta. -No pienses ni por un momento que vas a entrar ahí sin mi permiso.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;    &lt;div&gt;&lt;span style="font-size:10pt; font-family:Arial;"&gt;&lt;span style="font-size:10pt; font-family:Arial;"&gt;Narciso la apartó lo más suavemente que pudo, al fin y al cabo era su compañera y él no era violento. Giró el pomo de la puerta empujando y antes de darse cuenta de lo que pasaba dentro se escuchó a sí mismo gritando. -¡ESTAMOS ARRUINADOS, LE DEBEMOS A SISEBUTO MÁS DE CIENTO CINCUENTA MIL EUROS! - La puerta cedió para abrirse lentamente, descubriéndole primero&lt;/span&gt; &lt;span style="font-size:10pt; font-family:Arial;"&gt;la cara entre asombrada y pesarosa de don Gabriel. Pero lo que consiguió helarle la sangre al mismo Narciso fue la visión de un viejo, retieso y con cara de pocos amigos, que le devolvió la mirada al terminar de abrirse la puerta. Era el tío Sisebuto.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30417060-115203622701475424?l=doskilometros.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://doskilometros.blogspot.com/feeds/115203622701475424/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=30417060&amp;postID=115203622701475424' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30417060/posts/default/115203622701475424'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30417060/posts/default/115203622701475424'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://doskilometros.blogspot.com/2006/07/misterio-en-el-ayuntamiento-de.html' title='Misterio en el ayuntamiento de Cantobravo'/><author><name>Mhyst</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08818322774431893943</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://blogs.20minutos.es/retiario/imagen/glider.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30417060.post-115179884565314532</id><published>2006-07-01T16:11:00.000-07:00</published><updated>2007-09-06T08:12:02.912-07:00</updated><title type='text'>La visita virtual</title><content type='html'>&lt;br /&gt;&lt;p&gt;No muy lejos de Raimunda y Sisebuto, un trasnochado turista anónimo viajaba, sin salir de casa, por insólitos parajes. Su equipaje de mano, un DVD live de Knoppix, algunas horas de insomnio y una puerta trasera sin llave ni pestillo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Welcome!&lt;br /&gt;No new mail.&lt;br /&gt;casa:~$ sudo nmap -sT 212.77.1.246&lt;br /&gt;Password: *******&lt;br /&gt;135&lt;br /&gt;445&lt;br /&gt;1036&lt;br /&gt;1099&lt;br /&gt;31337&lt;br /&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;casa:~$ sudo ./black_thief -stealth --ip 212.77.1.246 --port 31337 &lt;br /&gt;blackThief:\\&amp;gt;_&lt;br /&gt;blackThief:\\&amp;gt;search for local databases&lt;br /&gt;-Transmisiones&lt;br /&gt;-Vehiculos&lt;br /&gt;-Padron&lt;br /&gt;-Inmigrantes&lt;br /&gt;-Presupuestos&lt;br /&gt;-Contribucion&lt;br /&gt;-Plusvalia&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;blackThief:\\&amp;gt;_&lt;br /&gt;blackThief:\\&amp;gt;open database Contribucion --allprivilleges:on&lt;br /&gt;blackThief:\\Contribucion&amp;gt;addCriteria (nombre=&amp;quot;Sisebuto*&amp;quot;)&lt;br /&gt;blackThief:\\Contribucion&amp;gt;addOrder (field=&amp;quot;anno&amp;quot;,order=&amp;quot;desc&amp;quot;)&lt;br /&gt;blackThief:\\Contribucion&amp;gt;xDataEdition --display:1&lt;br /&gt;Graphic screen 1049 created on X server(gnome) DISPLAY=1&lt;br /&gt;Close it normaly when you've finished &lt;br /&gt;or try a &amp;quot;killgs 1049&amp;quot; command.&lt;br /&gt;...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los dedos, expertos, se deslizaban con avidez por un teclado de letras desgastadas...&lt;br /&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/4877/788/1600/hack.0.jpg"&gt;&lt;img border="0" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/4877/788/320/hack.0.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30417060-115179884565314532?l=doskilometros.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://doskilometros.blogspot.com/feeds/115179884565314532/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=30417060&amp;postID=115179884565314532' title='2 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30417060/posts/default/115179884565314532'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30417060/posts/default/115179884565314532'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://doskilometros.blogspot.com/2006/07/no-muy-lejos-de-raimunda-y-sisebuto-un.html' title='La visita virtual'/><author><name>Mhyst</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08818322774431893943</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://blogs.20minutos.es/retiario/imagen/glider.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30417060.post-115167656902249707</id><published>2006-06-30T06:17:00.000-07:00</published><updated>2007-09-06T08:10:44.116-07:00</updated><title type='text'>Carta de Raimunda a don Gabriel</title><content type='html'>&lt;br /&gt;Excelentísimo señor D. Grabiel:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Habiendo sacado a colación su carta al tío Sisebuto, me atrevo a referir en unas líneas lo que, de en claro, he podido sacarle al susodicho por toda respuesta. Le ruego no se tome este asunto muy a pecho, que sabe que le va mal a la salú de usté. Ya le tiene dicho don Anibal, el médico, que necesita más tranquilidad o acabará usté tras la cruz por el camino de Peñaescasa antes de tiempo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Bueno, sea lo que Dios quiera, aquí va la contestación del señor Sisebuto. En palabras textuales, que así me ha insistido que lo escriba:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &amp;quot;Estimado Grabiel:&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; &amp;quot;Yo no intiendo de cuentas ni de dineros perdios. &lt;br /&gt; Mi contribución, has de saber, la pago cabalmente&lt;br /&gt; toícos los años. Paece mentira que me vengas con&lt;br /&gt; esas, cuando desde un mes antes del vencimiento &lt;br /&gt; ya te tengo subío a la chepa pa que pague, año tras&lt;br /&gt; año, y no descansas hasta que sobas mis dineros &lt;br /&gt; contándolos en esa tu mesa de la que ahora, paeceme&lt;br /&gt; ser, han desaparecio. ¿No será que los habís tirao&lt;br /&gt; al suelo al colocal ese ordenadol del que tanto &lt;br /&gt; presumes? Pero demos na en preocuparnos. Como somos&lt;br /&gt; tan amigos... según tú lo dices. Ponme tú mesmo de tu&lt;br /&gt; bolsillo, en esa tu mesa, los dineros de los 20 años&lt;br /&gt; pasaos y de los 20 que han de venir. Que de mi no has&lt;br /&gt; de esperar que dé más dineros al fondo perdío.&amp;quot;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Hasta aquí la contestación de Sisebuto. Me ruega me despida por los dos, porque él tiene cosas que hacer. Esperando que esté bien usté y su familia,&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;un saludo de Raimunda y Sisebuto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;P.D: Dice el tío Sisebuto que contante a la Tiodorita, él no ha tenido nada que ver.&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30417060-115167656902249707?l=doskilometros.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://doskilometros.blogspot.com/feeds/115167656902249707/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=30417060&amp;postID=115167656902249707' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30417060/posts/default/115167656902249707'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30417060/posts/default/115167656902249707'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://doskilometros.blogspot.com/2006/06/carta-de-raimunda-don-gabriel.html' title='Carta de Raimunda a don Gabriel'/><author><name>Mhyst</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08818322774431893943</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://blogs.20minutos.es/retiario/imagen/glider.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30417060.post-115154527031847156</id><published>2006-06-28T17:59:00.000-07:00</published><updated>2007-09-06T08:10:55.430-07:00</updated><title type='text'>Carta de D. Gabriel a Sisebuto</title><content type='html'>&lt;br /&gt;Querido Sisibuto:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me ha venido la gana de escrebirte de un repente, le he pedido los chismes de escrebir a la Ugenia y aquí me tienes. Pues amigos somos, y en sabiendo que no conoces letra; le envío la carta a la Raimunda que güenamente prodra leella para ti y escrebime una contestación, si hobieres necesidá d'ello. Y aclarado todo, sin más retóricas, vamos a lo que vamos. Al grano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ogaño va a hacer 20 que no pagas la contribución. Fíjate Sisibuto, ¡20 años! Y no t'he llamao la atención en la vida. Has de saber que por amistad no ha sido. Que ya dice el refrán &amp;quot;muy amigos pero el borrico en la linde&amp;quot;. Que en esto de los negocios no hay amigos que valgan. La razón responde más a despiste y falta de medios que a otra cosa. Sabete tamién que el pogreso nos ha alcanzado en pleno siglo XXI. Estamos &amp;quot;informatizando el ayuntamiento&amp;quot;. Güeno, de momento un ordenadol tenemos. Y dice Narciso, que en esto de los ordenadoles es un ministro, que trae... no m'acuerdo ahora mesmo como era... ¡ah sí! Akscel. Y eso debe de ser algo fino porque en un decir amén han sacao todos los &amp;quot;morosos&amp;quot;. Y mira por donde sale tu nombre a relucir... na menos que 20 años atrasaos de contribución. Así que ya estás rascandote la teja*1, que ya se que el bolsillo lo llevas limpio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No te digo otra cosa que en mañana mesmo quiero vel los dineros en mi mesa, que entre pitos y flautas serán 1.500 lauros. Y si la teja no te da lauros no dejes de venir por eso. Te traes 249.579 pesetas y en paz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y na más qu'eso. Ale, ¡andar con Dios!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Don Grabiel, alcarde.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;P.D.: ¡Se m'olvidaba! Que la Tiodorita está preñá y no hay viso de casamiento. Ya repasaremos eso despacico los dos cuando hayas condenao la deuda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;------------------------------------------------&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;*1: Teja: Modelo extremadamente conservador de llevar la economía familiar que consiste en guardar todos los ahorros bajo una teja. Los que tengan vértigo que no se preocupen. Lo mismo puede hacerse con una baldosa. Una de las ventajas más atractivas, además de la obvia de saber tu dinero a buen recaudo, es que no te cobran comisiones a menos que tengas un grave problema de ratones. A los ratones les encanta roer billetes.&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30417060-115154527031847156?l=doskilometros.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://doskilometros.blogspot.com/feeds/115154527031847156/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=30417060&amp;postID=115154527031847156' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30417060/posts/default/115154527031847156'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30417060/posts/default/115154527031847156'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://doskilometros.blogspot.com/2006/06/carta-de-d.html' title='Carta de D. Gabriel a Sisebuto'/><author><name>Mhyst</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08818322774431893943</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://blogs.20minutos.es/retiario/imagen/glider.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry></feed>
